Entrevista con Rodrigo Karmy, director de la Revista de Estudios Árabes de la Universidad de Chile:

"El pensamiento crítico como sello histórico del Centro de Estudios Árabes Eugenio Chahuán"

El pensamiento crítico como sello histórico del Centro de Estudios Árabes
Rodrigo Karmy, director de la Revista de Estudios Árabes de la Universidad de Chile

A veinte años de su primer número, la Revista de Estudios Árabes del Centro de Estudios Árabes Eugenio Chahuán de la Facultad de Filosofía y Humanidades reabre su proyecto editorial con una apuesta crítica e interdisciplinaria, orientada a fortalecer la investigación, ampliando su campo de reflexión hacia la filosofía, la traducción, la literatura y las relaciones entre América Latina y el mundo árabe.

La publicación vuelve a circular con el propósito de profundizar y ampliar el campo de los estudios árabes, retomando un espacio de encuentro para distintas líneas de trabajo sobre el mundo árabe contemporáneo y clásico. Su director, Rodrigo Karmy Bolton, subraya que esta nueva etapa no supone una ruptura con la orientación inicial de la revista, sino una reformulación de su horizonte. “La revista quiere mantener un sello crítico, pero al mismo tiempo ampliarse y diversificarse”, explica, destacando que el nuevo ciclo incorpora temas vinculados con la literatura árabe en América Latina, la traducción de textos clásicos y la investigación en filosofía árabe.

En esa línea, advierte que la publicación busca ir más allá de un abordaje exclusivamente geopolítico del mundo árabe, predominante en el contexto en que apareció el número de 2005. Si bien las transformaciones contemporáneas de Medio Oriente siguen presentes, el proyecto pretende abrirse a reflexiones de orden filosófico, literario e histórico, así como al estudio de los vínculos entre América Latina y el mundo árabe.

Karmy plantea que la profundización de los estudios árabes se relaciona con una expansión del campo en términos filosóficos, historiográficos, literarios y de traducción: por una parte, destaca el creciente trabajo de traducción del árabe al castellano, especialmente en poesía y pensamiento, que ha permitido una circulación más amplia de autores como Adonis y Mahmud Darwish; por otra, subraya que la filosofía árabe-islámica ha dejado de leerse únicamente bajo el sesgo orientalista decimonónico para ser reconocida también en su relevancia para el pensamiento contemporáneo. En ese movimiento sitúa la recepción de figuras como Susan Abulhawa e Iman Mersal, así como la persistente centralidad de Edward Said, cuya obra sigue abriendo nuevas lecturas, por ejemplo, en torno al exilio, mientras que autores como Hamid Dabashi permiten pensar el presente desde la noción de un “posorientalismo”, es decir, un régimen contemporáneo de saber más fragmentario, utilitario y reductivo. 

En este marco, Karmy sostiene que la reactivación de la revista responde a una necesidad intelectual y académica amplia. “El planteamiento preciso de la revista es constituirse como un punto de encuentro”, afirma, relevando su papel como plataforma para articular perspectivas diversas en torno a los estudios árabes. Frente a formas reductivas de aproximación al mundo árabe, agrega que el objetivo es “profundizar y ampliar” este campo de estudio.

Uno de los aspectos centrales es la reivindicación del pensamiento crítico como sello histórico del Centro de Estudios Árabes Eugenio Chahuán. Para Karmy, la reanudación de la revista también constituye un homenaje al insigne profesor Eugenio Chahuán, figura decisiva en la formación de varias generaciones vinculadas al Centro, subrayando que ese legado se expresa en una lectura no ingenua de los conflictos y procesos que atraviesan el mundo árabe contemporáneo.

Esa perspectiva resulta especialmente relevante en un escenario donde persisten enfoques orientalistas. Karmy advierte que muchas interpretaciones tienden a reducir los conflictos a una dimensión exclusivamente religiosa, dejando de lado “todas las dinámicas coloniales y neocoloniales, que para nosotros son precisamente el pivote de una reflexión crítica en la actualidad”.

Junto con actualizar esa herencia intelectual, la revista forma parte de una proyección institucional más amplia del Centro. Esta nueva etapa busca consolidar una orientación que, sin abandonar la docencia y la extensión, fortalezca el ámbito investigativo. Es así que la publicación será complementaria a otras iniciativas académicas, entre ellas la proyección de un futuro programa de magíster. En ese sentido, la reactivación de la revista aparece como una expresión concreta de un proceso de maduración del Centro, que busca proyectar su trabajo en nuevas escalas de producción de conocimiento. Karmy recuerda que esa orientación ya había sido vislumbrada por Eugenio Chahuán, quien impulsó tanto la restitución de la revista como el desarrollo de un programa de postgrado.

Respecto de la convocatoria abierta, el académico señala que este nuevo ciclo no se estructura en torno a un dossier temático específico, precisamente para favorecer la mayor apertura posible. “Hacemos un llamado a invitar a todas y todos los colegas en Chile, en América Latina y en otros lugares del mundo que pudieran o quisieran colaborar con alguna contribución”, señala.

Finalmente, Karmy recalca que el desafío de la revista es reinstalar una publicación histórica en un nuevo contexto intelectual y académico. “La idea es echar a andar una revista que ya se inició, pero que tenemos que hacer andar en un nuevo contexto, en una nueva coyuntura y en un nuevo desafío”, concluye.

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