El encuentro permitió reunir a 250 estudiantes de distintos liceos públicos de la Región Metropolitana, entre ellos el Liceo Bicentenario de Excelencia de San Bernardo, el Liceo Betsabé Hormazábal de San Miguel, el Instituto San Miguel de Colina, el Colegio El Maipo de Buin, el Liceo Multigénero Doctora Eloísa Díaz, el Complejo Educacional José Miguel Carrera de Quilicura, el Liceo de Excelencia Paul Harris de Padre Hurtado, el Liceo Juan Antonio Ríos, el Liceo Guillermo Labarca de Quinta Normal y el Liceo Polivalente Los Guindos de Buin.
Las estudiantes participaron en actividades con investigadoras, visitaron laboratorios científicos e interactuaron en talleres lúdicos, recreativos y culturales. En la Jornada Regional los grupos de estudiantes de cada colegio presentaron los proyectos sociocientíficos, que buscaron proponer soluciones creativas desde el contexto local a necesidades territoriales. El Encuentro culminó con el reconocimiento de su participación en los clubes STEM orientados a disminuir las brechas de género y promover su interés en las áreas STEM.
En el marco de la Primera Jornada Regional de Estudiantes Mujeres STEM, la científica Carla Hermann presentó la charla “Abriendo caminos”. Posteriormente, las estudiantes Elisa Tapia (Instituto San Miguel), Valentina Sanhueza (Liceo Bicentenario Nacional San Bernardo) y Hazel Ortiz (Colegio Maipo) compartieron sus experiencias en los clubes del programa Ciencia Sin Límites y destacaron cómo estos espacios fortalecieron su confianza, pensamiento crítico y capacidad para transformar sus comunidades. Durante la Jornada de actividades científicas, culturales y deportivas, la investigadora Daniela Barría Díaz de la Universidad de Zaragoza, España, presentó la charla “Los caminos de mi historia científica”.
Durante la bienvenida, el decano (s) de la Facultad de Filosofía y Humanidades, profesor Ulises Cárcamo Sirguiado, destacó la importancia de incorporar diferentes experiencias y perspectivas en la producción del conocimiento. “La ciencia no se construye de manera aislada. Por el contrario, se construye en colaboración, en interacción y a partir de distintas miradas. En la medida en que seamos diversos, podemos potenciar diferentes perspectivas”, señaló.

El académico también relevó el compromiso ético y social de la Universidad de Chile con la apertura de sus espacios y con la participación de las mujeres en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. En ese sentido, afirmó que Ciencia Sin Límites representa una declaración de principios frente a las fronteras geográficas, socioeconómicas y de género que todavía condicionan el acceso al conocimiento.

Por su parte, Ignacio Hernández Léman, coordinador nacional del programa Ciencia sin Límites, destacó que “el mensaje que queremos transmitir es muy simple: si alguna de ustedes sueña con desarrollarse en la ciencia, la tecnología, la ingeniería o las matemáticas, puede hacerlo. Las posibilidades están abiertas para todas y nosotros estamos aquí para apoyarlas en ese camino”.
Abrir caminos desde la ciencia y la evidencia
La jornada contó con las charlas de la científicas Carla Hermann, investigadora en el campo de la física y la óptica cuántica de la Facultad de Ciencias Física y Matemáticas de la Universidad de Chile y Daniela Barría, investigadora en didáctica de las ciencias experimentales, académica de la Universidad de Zaragoza, España.
A partir de sus trayectorias personales y profesionales, reflexionaron sobre las condiciones familiares, culturales e institucionales que inciden en las decisiones de niñas y jóvenes.

Carla Hermann señaló un estudio del 2024 el cual evidencia una profunda brecha en las expectativas familiares respecto al desarrollo profesional en áreas STEM: un 50 % proyecta a sus hijos hombres en estas disciplinas, frente a sólo un 16 % en el caso de las hijas.
Hermann enfatizó que este problema no responde a una falta de capacidad en las niñas, sino a barreras culturales y de género presentes desde la infancia, como los estereotipos en los juguetes, las tareas de cuidado y la escasez de referentes femeninos visibles. Bajo la premisa de que «la expectativa construye realidad», la científica defiende que utilizar la evidencia y medir estas desigualdades resulta indispensable para transformarlas.
Inspirándose en las revoluciones de la física, planteó que, así como la evidencia empírica obliga a abandonar viejos modelos teóricos, los datos sobre la brecha de género exigen reformar las estructuras sociales e institucionales. Asimismo, conceptualizó el trabajo de cuidado como la «materia oscura» del desarrollo femenino: una labor fundamental pero invisible que limita severamente el tiempo y el progreso profesional de las mujeres.
Para superar estas limitaciones, Hermann propone adoptar medidas estructurales en los ámbitos educativo, científico y familiar. Su exposición concluyó con un llamado a la responsabilidad colectiva de docentes, familias e instituciones para visibilizar referentes y abrir posibilidades, recordando que “las niñas no pueden soñar con ser lo que no ven”.

Daniela Barría contó su trayectoria académica y cómo desde la investigación realizada en su pregrado sobre la micología en el sur de Chile ha vinculado la investigación en postgrado y actual con la educación científica con perspectiva de género. Presentó el proyecto FungiSTEAM: descubriendo el Reino Fungi con STEAM en Educación Infantil que está realizando en el Departamento de didáctica de las ciencias experimentales, en donde a través del juego explora con las infancias indagaciones sobre la naturaleza en sus territorios.
Además, mostró los resultados de una de sus investigaciones acerca de la participación e inclusión de mujeres en conferencias científicas europeas en los últimos años y concluyó que sí bien las cifras han mejorado la equidad de género, aún se enfrentan obstáculos estructurales que persisten tanto en países en desarrollo como desarrollados. De acuerdo con informes de organismos como ONU Mujeres y el Foro Económico Mundial, los principales desafíos globales se concentran entre otros aspectos claves con la brecha digital y acceso de las mujeres en las áreas STEM y la actual crisis climática.
Barría cerró su charla, destacando la importancia de la formación de una ciudadanía crítica, comprometida con la equidad y la justicia social, para construir sociedades que valoren la diversidad, cuestionen las desigualdades y actúen con responsabilidad para transformar el presente y garantizar un futuro más inclusivo y solidario.
Experiencias STEM para decidir y transformar
Las estudiantes Elisa Tapia, del Instituto San Miguel; Valentina Sanhueza, del Liceo Bicentenario Nacional San Bernardo, y Hazel Ortiz, del Colegio Maipo, participaron en el conversatorio “Ciencia con voz mujer: experiencias en STEM para decidir, crear y transformar”. En la actividad moderada por Johanna Camacho, jefa del Programa Ciencia Sin Límites de la Región Metropolitana y académica del Departamento de Estudios Pedagógicos de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, las jóvenes compartieron los aprendizajes obtenidos durante los clubes STEM realizados en sus establecimientos y reflexionaron sobre los efectos de esta experiencia en sus proyectos de vida.

Las participantes coincidieron en que el programa modificó su manera de comprender la ciencia. El trabajo colaborativo, la formulación de preguntas, la recolección de evidencias y el análisis de problemas territoriales les permitieron reconocer que el conocimiento científico no constituye un ámbito distante o reservado para unas pocas personas, sino una herramienta accesible para comprender y transformar el entorno.
Las estudiantes también destacaron el fortalecimiento de su confianza y autonomía. Algunas señalaron que antes del programa dudaban de su capacidad para resolver problemas científicos, mientras que el desarrollo de los proyectos les permitió comprobar que podían investigar, aprender procedimientos, comunicar sus ideas y construir soluciones junto con sus compañeras.

El conversatorio abordó además las barreras que todavía desalientan la participación de niñas y jóvenes en estas áreas. Entre ellas se mencionaron los estereotipos de género, las expectativas transmitidas desde la infancia, la falta de reconocimiento de sus capacidades y la escasa visibilidad de mujeres dedicadas a la ciencia y la tecnología.
La visita de investigadoras de la Universidad de Chile a los establecimientos fue valorada como uno de los componentes más significativos del programa. El contacto directo con científicas permitió que las participantes conocieran sus trayectorias, dialogarán sobre sus proyectos y observaran que el desarrollo profesional en las áreas STEM constituye una posibilidad concreta.
La conversación puso de manifiesto que ampliar la participación de las mujeres no solo representa una exigencia de igualdad, sino también una condición para enriquecer la producción de conocimiento. Incorporar diferentes experiencias, preguntas y formas de observar la realidad permite construir respuestas más pertinentes frente a los desafíos de las comunidades.
Circuito de actividades Campus Juan Gómez Millas
La jornada continuó con un circuito de actividades en donde las jóvenes escolares se encontraron con académicas de la Facultad de Ciencia en sus laboratorios científicos, participaron en talleres deportivos en el Polideportivo, visitaron las exhibiciones culturales en la Plataforma, entre otras actividades que les permitió vivir la experiencia universitaria en el Campus Juan Gomez Millas.
Durante la tarde, la explanada de la Plataforma Cultural albergó la presentación de 45 proyectos sociocientíficos desarrollados por las jóvenes estudiantes mujeres. Las iniciativas -enfocadas en resolver problemas reales de salud, medioambiente, gestión de residuos y cuidado de recursos naturales- fueron elaboradas entre marzo y mayo en el marco de los Clubes STEM, con el acompañamiento de un equipo de monitoras -estudiantes de las pedagogías en ciencias y postgrado en Educación- liderado por Edith Herrera, coordinadora de estudiantes del programa. La jornada se consolidó como un espacio de reconocimiento y proyección para jóvenes que comienzan a liderar el futuro de la ciencia.
El Encuentro cerró con la certificación de las estudiantes participantes de los 10 liceos públicos de 9 comunas de la Región Metropolitana y las palabras finales de Pilar Quintanilla, Coordinadora Regional Trayectorias Educativas en representación de la Secretaria Ministerial de Educación-Región Metropolitana.
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