La segunda versión del evento organizado por la Unidad de Prácticas del Departamento de Estudios Pedagógicos (DEP) de la Universidad de Chile reunió a estudiantes de distintos establecimientos para debatir sobre convivencia escolar y salud mental en dependencias del Poder Judicial.
El 27 de agosto se realizó el debate "Donde se cruzan las voces: el debate como encuentro vinculante" una instancia desarrollada por el Departamento de Estudios Pedagógicos de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.
La actividad convocó a estudiantes desde octavo básico a cuarto medio de ocho establecimientos educacionales: Colegio San Nicolás, Colegio Wunman, INSUCO Diego Portales, Liceo José Manuel Balmaceda, Liceo Matilde Huici, Internado Nacional Barros Arana, Liceo Manuel de Salas y el Colegio Preciosa Sangre. Los estudiantes participaron de una serie de debates desarrollados en dependencias de la Corte Suprema.

La organización del evento estuvo a cargo de Tomás Casas-Cordero y Karen Mariángel, y contó con el apoyo de los demás integrantes de la Unidad de Prácticas del DEP: Rocío Cárdenas, Paulina Duarte, María Eugenia Hernández y Rodrigo Morales.
Casas-Cordero destacó que la segunda versión de la actividad permite profundizar el vínculo con distintos espacios institucionales, en esta oportunidad con el Poder Judicial. “Los estudiantes están siendo invitados y están debatiendo, lo cual simbólicamente es trascendental para los valores comunitarios, pedagógicos y democráticos”, señaló.
La académica del DEP, Karen Mariángel, también se refirió a las características de los procesos de vinculación que el departamento busca mantener. “Una relación bidireccional, equilibrada con los establecimientos educacionales y, en ese sentido, nos interesa tener un vínculo que sea estrecho, que sea fluido, que sea pedagógicamente significativo” agregó.

Durante la mañana, los estudiantes participaron de una visita guiada por funcionarios del Poder Judicial, instancia en la que pudieron conocer el Palacio de Justicia y parte de su historia. El recorrido incluyó el Zócalo Histórico, el Hall Central, la Cúpula y el Salón de Honor de la Corte Suprema. En este último los estudiantes pudieron hacer preguntas sobre el funcionamiento y los distintos cargos que integran el Poder Judicial.

Compromiso con la vinculación

El inicio de la actividad contó con la participación de diversas autoridades del mundo académico, judicial y legislativo. La primera en tomar el podio fue la presidenta de la Corte de Apelaciones de Santiago. Marisol Rojas Moya, quien valoró positivamente la realización de la jornada.

“Esta actividad constituye una oportunidad para fortalecer el pensamiento crítico, la capacidad de argumentación y la expresión de ideas, pero también para desarrollar habilidades personales y sociales indispensables para una convivencia democrática”, señaló durante sus palabras de apertura.
Por su parte, la representante de la Unidad de Prácticas del Departamento de Estudios Pedagógicos, María Eugenia Hernández, destacó la importancia de este espacio para los más jóvenes, y el valor de iniciativas que se enmarcan plenamente en los principios de la Universidad de Chile, así como el compromiso con la educación pública, la libertad de pensamiento, la pluralidad y el desarrollo integral de la sociedad.

“Nuestro deseo como Unidad de Prácticas Pedagógicas y del Departamento de Estudios Pedagógicos es el de ir profundizando un vínculo de reciprocidad con cada una de las instituciones aquí presentes”, expresó.
La subdirectora del Departamento de Estudios Pedagógicos, Liliana Fuentes, felicitó a los estudiantes por participar en la actividad y destacó la importancia de ejercitar el debate, la argumentación y la rigurosidad en la investigación, especialmente en el contexto actual donde la veracidad de la información se encuentra en entredicho.

En esa misma línea, señaló: “El futuro de Chile, su desarrollo económico, su justicia social y la calidad de su democracia dependerá de la calidad de su conversación, de la calidad de debate”.
El director de Extensión de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Felipe Hasler, destacó la relevancia de debatir sobre temáticas que afectan la vida cotidiana de las comunidades escolares, como la salud mental y la convivencia al interior de los establecimientos educacionales.
“Reflexionar sobre ellas exige escuchar a los protagonistas de la vida escolar. Las voces que se reunirán acá permiten comprender esta parte de las situaciones concretas y desde las distintas realidades de los establecimientos participantes”, afirmó.
La diputada Lorena Fríes no pudo asistir al evento por motivos de salud. En su representación participó su jefe de gabinete, Nicolás del Valle, cientista político y doctor en Filosofía, quien valoró la iniciativa, la apertura del Poder Judicial hacia los estudiantes y la generación de un espacio para discutir las realidades de las comunidades educativas.

Asimismo, reflexionó sobre el rol que cumple el profesorado en el proceso formativo para la democracia: “No es una mera teoría, se aprende ejerciéndola y probablemente uno de los primeros lugares donde comenzamos a aprender a convivir democráticamente es la escuela”.
La jornada contó también con la participación del divulgador científico y físico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Sebastián Molina, conocido por el proyecto Física en Un Minuto. El expositor compartió parte de su historia personal e invitó a los jóvenes a continuar buscando su camino en el aprendizaje, pese a lo complejo y lejano que parecen ciertas metas.

También destacó la importancia de promover el pensamiento crítico. “Hay un vínculo muy directo entre la ciencia y lo que ustedes van a hacer hoy. Vivimos bombardeados de información que nos llega de manera instantánea y muchas veces se espera que tengamos una opinión igual de rápido. Pero la verdad es que pensar necesita tiempo. Tenemos que detenernos un poco, hacernos preguntas y construir una hipótesis, una tesis o un argumento”, señaló.
Convivencia escolar
El debate se desarrolló con entusiasmo y orden. Los equipos tenían previamente asignada una postura, a favor o en contra, respecto de dos grandes bloques temáticos: la salud mental y la convivencia escolar.
En el caso de la convivencia escolar, las discusiones se centraron en los procesos de revisión de mochilas y otras pertenencias personales, en el contexto de la reciente aprobación de la Ley de Escuelas Protegidas.

Cada debate contó con un equipo de tres jurados encargado de moderar la discusión, gestionar el tiempo de las intervenciones y entregar retroalimentación al finalizar cada instancia. La actividad se desarrolló en un ambiente de silencio y respeto por parte del público, mientras que los aplausos convencionales fueron reemplazados por su versión en Lengua de Señas. Cabe señalar que los debates no tuvieron un fin competitivo, sino pedagógico, lo cual se materializó en las detalladas y constructivas retroalimentaciones de María de Los Ángeles Sotta (UDP), María Eugenia Hernández (DEP) y Zulema Serrano (DEP).
La nueva normativa y la aplicación de su reglamento fueron el centro de dos de los debates. El primero enfrentó al Colegio San Nicolás y al Colegio Wunman en torno a la tesis “La revisión de mochilas y otras pertenencias personales en instituciones educativas infringe desproporcionadamente los derechos a la privacidad de los estudiantes”.
En la experiencia del profesor de Lengua y Literatura Guido Vargas, entrenador del equipo de debate en el Colegio San Nicolás de Maipú y quien participa por segunda vez de esta instancia, llegaron en esta oportunidad con mayor experiencia y luego de una intensa preparación. En esta ocasión, sin embargo, debieron defender una postura con la que, como establecimiento, no necesariamente se identifican, pues no están a favor de la revisión de mochilas.

Según explicó, esto se transformó en un ejercicio de flexibilidad para los estudiantes, quienes tuvieron que ponerse en posiciones que podían resultar incómodas y buscar los argumentos más precisos para sostenerlas.
La segunda instancia dedicada a la convivencia escolar reunió al Internado Nacional Barros Arana y al Liceo Matilde Huici. Para el profesor Agustín Ahumada de Historia y Geografía del Internado Nacional Barros Arana, fue la primera oportunidad de participar de la iniciativa.

El equipo debió defender la posición contraria al postulado “El proyecto de Comunidades Educacionales Protegidas contribuye a la reducción efectiva de la violencia escolar”.
Tras recibir la invitación, el establecimiento inició un proceso de selección de estudiantes y preparación del debate que, para el profesor Ahumada, aborda una temática especialmente relevante en el contexto actual.
Asegura que tanto la violencia escolar y la represión policial están presentes constantemente: “Son cosas que los chicos ven en su día a día y que, quizás, los otros colegios no lo ven en su diario vivir”, agregó.
Al finalizar el primer bloque de debates, la jornada contempló una pausa para el café, instancia en la que los participantes pudieron descansar, conocerse y conversar antes de continuar con la segunda parte de la actividad.
Formación integral
La segunda temática abordada estuvo relacionada con la salud mental de los estudiantes y con la responsabilidad en el desarrollo socioemocional. La tesis debatida fue: “El desarrollo socioemocional debe ocupar un espacio formal en la malla curricular y no depender exclusivamente del ámbito familiar”.
El profesor José Miguel Soto, encargado del equipo de debate del Liceo José Miguel Balmaceda, decidió convocar a los alumnos de octavo básico para participar en la actividad.
El docente explicó que la preparación para el evento empezó compartiendo las nociones previas de los estudiantes sobre la temática, para luego avanzar hacía una instancia de alfabetización y profundización de los argumentos.
Asimismo, valoró positivamente la realización de la actividad en conjunto al Poder Judicial y la Universidad de Chile, destacando que este tipo de experiencias abre nuevas posibilidades para el futuro de los jóvenes.
“No subestimar la posibilidad que tienen estos jóvenes de mostrarnos otras formas de ver el mundo, su sensibilidad frente a los fenómenos o problemas”, afirmó.
El cierre de la jornada fue realizado por las palabras del Relator del Poder Judicial Paul Boulou, quien destacó el desarrollo de los debates y, especialmente, la participación de los jóvenes estudiantes.
En su intervención, describió la experiencia como un ejercicio fundamental para la vida democrática y para el uso responsable de la palabra.

“El país necesita jóvenes capaces, como ustedes, capaces de argumentar con rigor y de escuchar con humildad, de respetar la visión ajena y de entender que nuestra sociedad está construida a través de nuestras diferencias”, señaló.
Con la participación y el compromiso de las instituciones, estudiantes y organizadores, concluyó la segunda versión del debate “Donde se cruzan las voces: el debate como encuentro vinculante”, una jornada que reunió al mundo académico, judicial y legislativo para abrir un espacio de discusión, reflexión y encuentro protagonizado por las y los estudiantes, proyectando la continuidad y el fortalecimiento de los vínculos entre la Universidad de Chile y las comunidades educativas participantes. La instancia contribuyó a generar un espacio de encuentro y reflexión en torno a problemáticas que atraviesan la vida escolar, promoviendo el pensamiento crítico, el diálogo democrático y la capacidad de escuchar y construir desde la diversidad, en concordancia con los valores de compromiso público, pluralismo y formación integral de la Universidad de Chile.
