El programa deja de denominarse “Magíster en Lingüística con menciones” y pasa a ser “Magíster en Lingüística”. ¿Qué transformación académica expresa esta nueva denominación y por qué era importante realizarla?
Básicamente, lo que hicimos fue eliminar las menciones específicas en Lengua Española e Inglesa y ajustar la carga de créditos del plan de formación. Sin embargo, no estamos partiendo de cero: se mantiene la misma base académica y la solidez del programa acreditado.
Lo que realmente cambia con esta denominación es el enfoque del recorrido de los estudiantes. Queríamos un plan que estuviese verdaderamente diseñado para acompañarlos desde el día uno, evitando que la investigación se convierta en un proceso solitario al final del camino. Al incorporar de forma secuencial los talleres de tesis y de avance de tesis, garantizamos una guía constante y cercana a lo largo de todo el postgrado. Con esto creemos que se cumple mejor el propósito de formar gente que tenga capacidad de investigar acerca de temas lingüísticos. O sea, es mucho más coherente con el perfil académico (y no profesional) del programa.
Durante décadas el programa se organizó en las menciones de Lengua Española y Lengua Inglesa. ¿Qué permite hacer hoy una estructura que integra esas áreas en un solo programa articulado a través de líneas de investigación?
Fundamentalmente, esto se condice con la alta especialización que actualmente caracteriza a la disciplina lingüística y el sello que caracteriza al Departamento de Lingüística de acoger una diversidad clara y definida de dichas especializaciones. La modificación señalada responde, principalmente, a la necesidad de fortalecer la sustentabilidad académica del programa, especialmente respecto de la antigua mención en Lengua Inglesa, e integrar las áreas de estudios en lengua española y lengua inglesa dentro de líneas de investigación comunes y altamente especializadas.
Esta reorganización curricular no implica una alteración sustancial de los objetivos formativos ni del carácter académico del programa, sino que representa una actualización coherente con el desarrollo contemporáneo de la disciplina lingüística.
En definitiva, el magíster incorpora de manera transversal tanto la lengua española como la lengua inglesa, permitiendo una formación más integral y versátil. Esto evita que el estudiante se vea obligado a optar por una especialización temprana que podría limitar sus posibilidades de investigación y proyección académica, tal y como sucede hasta el día de hoy con el magíster que se presenta a modificación. Al mismo tiempo, este cambio abre la posibilidad para que desarrollen investigaciones sobre otras variedades relevantes en el territorio chileno, como el mapudungún, la lengua de señas chilena o el creole haitiano, sobre las cuales trabajan algunos de nuestros académicos.
¿Cuál dirían que es hoy el núcleo formativo del Magíster en Lingüística de la Universidad de Chile? ¿Qué conocimientos y capacidades debería compartir toda persona que se gradúe del programa, independientemente de su tema específico de investigación?
El programa se define como una formación avanzada de carácter académico destinada a proporcionar conocimientos en profundidad y habilitar para el desarrollo de investigación sistemática y creativa en las ciencias del lenguaje.
Tras la modificación del reglamento, el núcleo formativo se articula sobre fonología, gramática, semántica, metodología de la investigación, taller de tesis y taller de avance de tesis, y se ordena en dos grandes líneas de investigación: Lingüística Teórica y Descriptiva, y Lingüística Aplicada. La idea es que cualquier graduado y graduada hable un lenguaje analítico común y pueda abordar el lenguaje con solidez metodológica en el campo que elija.
El Magíster reúne investigación en lingüística descriptiva y teórica, lingüística histórica, lingüística aplicada, interdisciplinas lingüísticas y análisis del discurso. ¿Cómo dialogan estas áreas entre sí y qué posibilidades ofrecen para construir una trayectoria propia de investigación?
Pensamos lo descriptivo-teórico y lo aplicado como parte de un ciclo virtuoso de retroalimentación en la producción de conocimientos en nuestra área. Esta producción de conocimientos, deseablemente, tiene que ser situada y pertinente para los problemas de la sociedad, como la educación o la salud.
La idea es que quien curse este magíster tenga la oportunidad de, por un lado, adquirir conocimientos sobre los avances teóricos y descriptivos más recientes de las ciencias del lenguaje y, por otro, comprender cómo estos saberes pueden impactar en la vida de las personas.
Una de las características del programa es aproximarse al lenguaje desde perspectivas que pueden vincularlo con la sociedad, la cognición, la historia, la educación, la diversidad lingüística o el discurso. ¿Qué lugar ocupa esta apertura interdisciplinaria en la identidad del Magíster?
La apertura interdisciplinaria no es un rasgo periférico, sino el núcleo identitario y articulador del Magíster en Lingüística. A partir de los documentos fundacionales y de la reformulación de sus líneas, este enfoque ocupa un lugar central en tres dimensiones clave: el lenguaje como fenómeno complejo y situado, la superación de la división tradicional español-inglés y el perfil de egreso flexible e integral.
En la formación del postgraduado/a, esta apertura interdisciplinaria garantiza que los y las estudiantes no aborden los problemas lingüísticos desde un único prisma reduccionista. El núcleo formativo les proporciona un manejo analítico común (en fonología, gramática y semántica) que sirve como plataforma firme para dialogar con la educación, las ciencias cognitivas, la sociología o la historia, capacitándolos para diseñar investigaciones autónomas, creativas y con relevancia social y científica.
El nuevo plan incorpora un Taller de Avance de Tesis y otorga un espacio curricular importante al desarrollo progresivo de la investigación. ¿Qué se busca fortalecer con esta modificación y cómo cambia la experiencia formativa de las y los estudiantes?
El plan de estudios que se propone refuerza los espacios de tutoría y acompañamiento al proceso de investigación de tesis, añadiendo un taller de avance de tesis, de modo de situar anticipadamente en la formación, esto es, en el segundo semestre, el taller de tesis, concibiendo el desarrollo de la competencia investigativa como un todo integral que requiere de posibilidades tempranas de desarrollo de actitudes y habilidades más allá de la adquisición de conocimientos.
Entendemos que investigar no es solo adquirir conocimientos teóricos, sino desplegar habilidades, tomar decisiones metodológicas tempranas y contar con acompañamiento directo. Esta modificación hace la experiencia más fluida, mejora el ritmo de avance de las y los estudiantes y apunta directamente a favorecer la graduación oportuna.
Los requisitos de admisión también dejan de estar definidos por una mención específica y ahora consideran, entre otros elementos, una lengua instrumental pertinente para la línea de investigación de cada postulante. ¿Qué perfiles académicos busca convocar hoy el Magíster y qué tipo de proyectos pueden encontrar cabida en él?
Buscamos convocar perfiles de investigadoras e investigadores interesados en abordar problemas pertinentes para el territorio chileno y latinoamericano, especialmente; con vocación inter o transdisciplinar; y con perspectivas de dialogar con la investigación internacional.
En este último sentido, el manejo de lenguas instrumentales es imprescindible tanto para acceder a una parte importante de la bibliografía más actualizada sobre ciertos temas, como para desarrollar capacidades de comunicación de hallazgos en congresos, seminarios o estadías en el extranjero.
Esta modificación surge también del proceso de autoevaluación y del plan de mejora asociado a la acreditación. Mirando ese proceso desde la coordinación anterior, ¿qué necesidades se identificaron y de qué manera la nueva estructura responde a ellas?
El permanente trabajo de autoevaluación permitió observar que, aunque los tiempos de permanencia disminuyeron, la graduación oportuna siguió siendo deficiente, en promedio. Sumado a esto, se vio también que los especialistas en lengua inglesa, en comparación con los de lengua española, eran menos. Esto repercutió en los tiempos dedicados tanto a la dirección de tesis como a la evaluación de estas en una de las menciones.
Esto, en su conjunto y atendiendo a la especialización de la investigación del Departamento de Lingüística, nos llevó a pensar que la modificación del reglamento permitiría que los miembros del claustro que originalmente dirigían tesis en la mención Lengua Inglesa, y que efectivamente cumplen los criterios de permanencia en un claustro de postgrado, pudieran seguir dirigiendo tesis en su área de investigación de acuerdo con los requerimientos de las y los estudiantes.
Es decir, la línea de estudios en lengua inglesa sigue estando, de modo que se resguarda la continuidad de estas áreas de estudio, a la vez que se procura un impacto positivo en las graduaciones oportunas.
El programa fue creado en 1982 y posee una trayectoria de más de cuatro décadas. ¿Cómo se combinan en esta actualización esa tradición de estudios lingüísticos de la Universidad de Chile con los problemas, métodos y campos que hoy están transformando la disciplina?
La actualización del Magíster en Lingüística de la Universidad de Chile articula sus más de 40 años de trayectoria (1982-2026) con la vanguardia disciplinar a través de un diálogo continuo entre la tradición filológica y descriptiva de la institución y los nuevos requerimientos teóricos, metodológicos y sociales contemporáneos.
La Universidad de Chile ha sido históricamente un referente indiscutido en la descripción del español, la filología y la lingüística histórica en América Latina. Esta actualización toma ese rigor y ese dominio descriptivo clásico y los pone en diálogo directo con las fronteras contemporáneas de las ciencias del lenguaje: desde metodologías cognitivas y experimentales hasta aproximaciones como la sociolingüística crítica, las políticas lingüísticas, la diversidad tipológica o las lenguas minorizadas y de señas.
Nos permite ofrecer una formación que honra su historia, pero que prepara investigadoras e investigadores con la flexibilidad metodológica que exige el siglo XXI.
Para alguien que hoy está evaluando realizar estudios de postgrado, ¿por qué estudiar lingüística en la Universidad de Chile y qué tipo de preguntas sobre el lenguaje podría desarrollar aquí?
El Magíster en Lingüística de la Universidad de Chile sobresale en el país por su perspectiva profundamente humanista acerca del lenguaje. Tanto desde las líneas teóricas como desde las aplicadas nos inspira una comprensión del lenguaje como práctica social situada en contextos históricos particulares y también, en coherencia con la misión de nuestra universidad, estimulamos pensar la investigación en relación con su contribución a mejorar la calidad de vida de las personas.
En concreto, nuestro programa es uno de los pocos donde puede tener buena cabida el interés por desarrollar investigaciones históricas o antropológicas sobre el lenguaje en el país. Todo esto es posible por el claustro del programa, que cultiva estas líneas con un rol de liderazgo científico tanto a nivel nacional como internacional.
