La cita se desarrolló en dependencias de la representación diplomática y permitió dialogar sobre oportunidades de colaboración en educación y humanidades, así como el fortalecimiento de los vínculos académicos entre México y Chile, en una perspectiva de cooperación regional y de articulación entre universidades.
El Decano Raúl Villarroel señaló la importancia de “abordar las ventajas de profundizar alianzas orientadas a la movilidad, el intercambio de experiencias formativas y el trabajo colaborativo en torno a desafíos contemporáneos que atraviesan a las humanidades y a la educación superior en América Latina”. En ese marco, destacó “la relación histórica y sostenida de estudiantes mexicanos con el sistema de educación superior chileno, elemento clave para proyectar iniciativas de colaboración”.
En esta línea, el Decano Villarroel valoró “el rol de la Embajada de México en Chile como un actor relevante en el acompañamiento de iniciativas académicas, culturales y de diplomacia pública, en la medida en que contribuye a tender puentes y habilitar condiciones institucionales para el desarrollo de actividades conjuntas”. Asimismo, subrayó la pertinencia de articular la cooperación universitaria en coherencia con la trayectoria de vínculos entre ambos países.
Alejandra Bottinelli, directora de Relaciones Internacionales de la Facultad de Filosofía y Humanidades, subraya que "este acercamiento con México, cuna de civilizaciones fundamentales y de una tradición humanística de extraordinaria riqueza en filosofía, historia, literatura y pensamiento crítico, es estratégico para nuestra Facultad. Fortalecer este vínculo implica enriquecer nuestros estudios en una perspectiva global y latinoamericana, promoviendo un diálogo de saberes que fortalece la relevancia pública de las humanidades en nuestro continente".

Como gesto institucional, el Decano Villarroel entregó a la Embajadora un ejemplar del libro Distinciones póstumas y simbólicas a estudiantes víctimas de desaparición forzada y ejecución política (1973–1990), junto a una piocha institucional de la Universidad de Chile. El obsequio fue presentado como una expresión del compromiso universitario con la memoria, la verdad, la justicia y la promoción de una cultura de derechos humanos, dimensiones inseparables del quehacer público de las humanidades.
Desde la Facultad de Filosofía y Humanidades, esta reunión se entiende como parte de una agenda de internacionalización que busca fortalecer redes de colaboración, ampliar las oportunidades para comunidades académicas y estudiantiles, y contribuir —desde una vocación pública— a la construcción de espacios de diálogo cultural y académico en América Latina.
